02/12/2015 Fuente: UTO-UGT.

La Unión de Trabajadores de la ONCE, en la conmemoración de esta fecha proclamada en 1992 por Las Naciones Unidas, se suma al sector social y asociativo que representa a personas con discapacidad, en la reclamación de la igualdad de oportunidades como el resto de la ciudadanía.

Para alcanzar esta meta, UTO-UGT considera prioritario que las personas con discapacidad disfruten de las distintas clases de derechos humanos: civiles, políticos, sociales, económicos y culturales reconocidos por las distintas Convenciones Internacionales: el Tratado de la Unión Europea, la Constitución Española y la Convención sobre el Derecho de las Personas con Discapacidad, cuyos propósitos son asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos, por todas las personas con discapacidad.

UTO-UGT considera inaceptable los enfoques de paternalismo, compasión e indefensión hacia las personas con discapacidad, situación que se ve agravada por las barreras sociales, que impiden su plena y efectiva participación en la sociedad, entre otras cosas en lo relativo al acceso a la educación.

Para UTO-UGT sigue siendo prioritario seguir fomentando la igualdad de género y continuar proponiendo en las sucesivas negociaciones de convenios colectivos, la inclusión de permisos, excedencias, horarios flexibles; en definitiva, medidas para favorecer la conciliación de la vida laboral, personal y familiar, propiciando un mayor porcentaje de participación sindical de mujeres.

Destacamos y ponemos en valor, tanto la exigencia de UTO-UGT para la generación de empleo estable y permanente, lo que es una realidad en la ONCE, como los logros conseguidos, por nuestro sindicato, en pro de la estabilidad Salarial, Laboral y Social de las personas con discapacidad que integran nuestra plantilla.

UTO-UGT, hace un llamamiento al conjunto de la sociedad exigiendo que se respeten los derechos y participación de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía, para que se convierta en una de las prioridades de la acción política, con dotaciones presupuestarias en medidas activas de inclusión laboral, para centros ocupacionales, centros especiales de empleo y la inclusión en el empleo ordinario.