Ha destacado que a lo largo de la crisis se ha mantenido la tasa de cobertura en torno a un 70% pero “en 2012, que aún no está consolidado, la tasa de cobertura de la Negociación Colectiva ha bajado al 60%”. Además ha recordado que el segundo AENC apostaba por la contención salarial, que venía acompañado del compromiso de moderación de precios y beneficios empresariales, como eje de mantenimiento del empleo. El mismo acuerdo contemplaba potenciar medidas de flexibilidad negociada frente a la flexibilidad externa.

Este tipo de acuerdos “se basa en la voluntad y confianza entre las partes, pero también en la coherencia por parte de los organizaciones firmantes con sus asociados para cumplir esos criterios”, ha dicho, “sin embargo, esto no se está produciendo y la Negociación Colectiva sufre una patología de bloqueo, retrasos, conflictividad y litigios”.

“La reforma laboral vulnera este acuerdo por completo”, ha explicado, y se ha pasado a “atribuir mayor poder discrecional al empresario para tomar una serie de decisiones despreciando las fórmulas de flexibilidad negociada” y ha establecido una línea devaluación salarial, de hecho hay más inaplicaciones registradas que convenios colectivos de empresa en el último año consolidado, llegando a tener un cariz de competencia desleal”.

 El Secretario de Acción Sindical de UGT ha subrayado que hay que recuperar dos cuestiones, qué papel queremos jugar – y nos quieren dejar jugar- los interlocutores sociales en las relaciones laborales y si es posible seguir basando la salida de la crisis en los bajos costes laborales porque el origen del convenio es una conquista del movimiento obrero para obtener cohesión social y protección de derechos pero también de los empresarios para fijar reglas de unidad de mercado”.