Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha estado protagonizado por una niña ciega de nueve años, Lucía, de Valencia, que ha querido regalar al Papa su bastón blanco diciéndole que le ofrecía este regalo porque “su bastón son sus ojos y lo que le ayuda a moverse por su ciudad”. El Santo Padre le ha contestado que prefería ser él quien hiciera el regalo “bendiciéndole el bastón para que le acompañe siempre y le guíe hacia la luz”. Tras ello, Lucía pidió permiso al Papa para darle un beso que el Sumo Pontífice ha aceptado de inmediato.

Además, otra mujer ciega, Soledad, vendedora del cupón de la ONCE en Coslada, Madrid, leyó al Papa Francisco unos versos escritos por ella en braille, que emocionaron visiblemente al Santo Padre.

Por su parte, el presidente de la ONCE y su Fundación, Miguel Carballeda, a quien ha acompañado el Padre Ángel, responsable de Mensajeros de la Paz, ha entregado al Papa un evangelio en braille, tinta e imágenes, que puede ser compartido por personas ciegas y no ciegas, que ha despertado la curiosidad del Pontífice.

La visita de este grupo de personas ciegas y con otra discapacidad (trabajadores, afiliados y pensionistas de la Organización) a Roma se enmarca en los actos que tienen lugar con motivo de los aniversarios de la ONCE y su Fundación. El grupo está formado por personas que libremente y costeándose el importe del viaje, se han sumado a esta recepción concedida por el Sumo Pontífice.

En este año histórico para la ONCE, en el que ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, además de múltiples reconocimientos en la mayoría de las comunidades autónomas y ciudades de España, se trata de un colofón que se hace coincidir casi con el 13 de diciembre, fecha en la que nació la ONCE y fecha de su patrona, Santa Lucía, también patrona de las personas ciegas.

Para quienes forman parte de la ONCE y su Fundación, con independencia de su condición religiosa, se trata de un acto de gran trascendencia y una experiencia para las personas que han acudido al encuentro con el Pontífice.

La delegación de la ONCE y su Fundación ha estado encabezada por el presidente Miguel Carballeda, el director general, Ángel Sánchez, y el vicepresidente de la Fundación ONCE, Alberto Durán. 

En su aún corto Papado, el Santo Padre ha dado muestras de su cercanía a las personas en riesgo de exclusión y, siempre que ha podido, ha estado al lado de las personas con discapacidad, lo que coincide con la labor de la ONCE y su Fundación, 75 años trabajando para que los derechos de las personas con discapacidad sean respetados.